HISTORIA DE VIDA: LA SILENCIOSA CRUZADA LIBRADA POR AMOR

Durante la guerra de Malvinas era empleada de la empresa de telefonía Entel. Desde allí, y arriesgando su trabajo, investigó dónde se encontraban los jóvenes reclutados y los comunicó, cada semana y de forma clandestina, con sus familiares. Desde la lejanía y el desamparo del sur, la Operadora de Villa María se transformó, a fuerza de amor, en “Coty”, madrina de los excombatientes.
“Yo los llamaba y les decía ‘hablen’, entonces los padres atendían sin saber quién era y se encontraban con que del otro lado del teléfono estaban sus hijos”.
De esa forma describe Coty lo que realizaba con cada cordobés del interior que estaba reclutado en la Guerra de Malvinas. Era operaria de la empresa de telefonía Entel en una época en donde todas las comunicaciones eran intermediadas por la Operadora. Desde allí, de forma silenciosa y poniendo en riesgo su trabajo, buscó intensamente el paradero de cada uno de los jóvenes de la región que habían sido reclutados, los comunicó durante cada semana con sus familias, organizó un viaje con todos los familiares al sur y fue el nexo permanente entre la incertidumbre de cada padre y la espera de cada hijo.
Así, en la lejanía de sus raíces y tras la crudeza de las circunstancias, la imagen fría de la “Operadora de Villa María” perecía ante la tibieza de la voz de Coty, expresión de un encuentro que llegaba cada sábado pasado el mediodía, menguaba el dolor y acariciaba con su inquietud el destrato de aquel presente.

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